Si vas a pasar el 12 de agosto al aire libre con tu perro o gato, la buena noticia es que no corren el mismo riesgo que nosotros.
¿Por qué no necesitan gafas?
Los animales, a diferencia de las personas, no tienen la costumbre de quedarse mirando fijamente al Sol por curiosidad. El instinto los lleva a apartar la vista de una luz tan intensa mucho antes de que pueda hacerles daño. Por eso no existen "gafas de eclipse para mascotas" certificadas: no hacen falta.
Lo que sí puede pasar
Durante los minutos de totalidad, la temperatura baja y el cielo se oscurece de golpe, de forma parecida a un atardecer rápido. Algunos animales reaccionan con confusión: pájaros que dejan de cantar, gallinas que vuelven al gallinero, perros que se muestran más inquietos de lo normal. No es peligroso, pero si tu mascota es especialmente nerviosa, puede ser buena idea tenerla cerca y con correa durante esos minutos.
En resumen
Puedes disfrutar el eclipse con tu mascota al lado sin ninguna protección especial para ella. Guarda las gafas certificadas para los ojos humanos de la familia.
